press sinopsis

Pagina 12 / abril 2004


"Danzas Mayores" C. C. R. Rojas "Abejas suspendidas en la ventana"

Reunión cumbre
Ex compañeras de vanguardia del Di Tella, Graciela Martínez (67 años) y Ana Kámien (69) bailan dirigidas por María José Goldín en el Mes de la Danza del Centro Cultural Rojas. Palabras mayores.

Por Analía Melgar

El Rojas dedica su programación de abril a la danza. De los muchos eventos que ideó el responsable del área, Alejandro Cervera, Danzas mayores es sin duda una de las propuestas más seductoras. A lo largo de tres funciones se verán juntos tres trabajos de jóvenes coreógrafos dirigiendo a bailarines maduros. Uno de ellos es Abejas suspendidas en la ventana, donde Ana Kamien y Graciela Martínez bailan conducidas por María José Goldín. Goldín, coqueta, acusa algo más de treinta años. Kamien declara en voz bien alta 69, y Martínez 67. ¡¿Y todavía bailan...?! Sí, por supuesto, porque “la danza abarca a todo el mundo y no tiene edad”, apunta Martínez, que ha probado con su propia vida la falsedad del mito de que la carrera del bailarín es corta.
Las dos intérpretes tienen una trayectoria prolífica aunque poco difundida, que bien merece un repaso. (Kamien, humilde, protesta: “No es necesario”, dice. Y Goldín replica: “Anita, si uno no conoce sus raíces –y en este caso vos sos una raíz de la danza– pierde el horizonte, no sabe a dónde ir”.) Ambas se iniciaron armando sus propios espectáculos vanguardistas en el emblemático Instituto Di Tella. En las décadas del setenta y del ochenta, Martínez siguió desarrollándose en Francia, luego regresó al país y padeció el desconocimiento de sus compatriotas. La buena racha volvió a partir del 2003, cuando bailó en París con enorme repercusión. Ahora, convocada por el Rojas, disfruta: “A los 67 empiezo a insertarme de nuevo”.
Por su parte, Ana Kamien se presentó en escenarios de Londres, Amsterdam y Bonn, mientras se dedicaba a la docencia y oficiaba de jurado evaluador en proyectos de danza. En 1999, cuando creía haberse despedido de la exposición pública, un (in)oportuno llamado telefónico le sacudió la modorra que nunca tuvo: una antigua alumna la invitaba a ensayar. Lo pensó 24 horas y dijo que sí.
Bailarina, coreógrafa y docente, María José Goldín es reconocida en la Argentina y el exterior. Su figura es sinónimo de danza-teatro; fue, de hecho, la fundadora de Cocoa-Datei, Coreógrafos y Bailarines Contemporáneos Asociados, Danza-Teatro Independiente. Antes había aprendido de numerosos profesores, aunque nunca olvidó a su primera maestra: Ana Kamien. Ahora, reencontradas, han invertido los roles con naturalidad. No menos fluida fue la conjunción con Martínez, a quien Goldín admiraba. El resultado es esta reunión cumbre del Rojas. Goldín se relame de felicidad explicando el proceso de trabajo, Martínez lo enriquece, entusiasta, con sugerencias permanentes y Kamien simplemente confiesa estar “en estado de gracia”.


El título Abejas suspendidas en la ventana alude al ritual de danza que las abejas realizan a lo largo de toda su vida, precisamente como el dúo Kamien-Martínez. Sus historias y sus carreras incansables fueron la verdadera materia prima de esta obra de danza-teatro: “Construimos los personajes a partir de nosotras mismas, pero mirándonos con una lente de aumento”. La escena muestra a dos actrices esperando para pasar un casting y probando, mientras tanto, sus habilidades: Graciela, el humor satírico; Ana, una elegante serenidad. El collage musical de Pablo Barboza, con melodías incidentales y boleros, crea un ambiente onírico, casi surrealista.
La permanencia de bailarines mayores en ejercicio de su creatividad no es un fenómeno extraño, por ejemplo, en Holanda, donde el Nederlands Dans Theater posee dos compañías paralelas: la principal y la que integran bailarines de más de 40 años. En Abejas..., María José Goldín experimenta con cuerpos que perdieron la turgencia pero no la fuerza ni la imaginación. Y evalúa: “No noto la diferencia por edad; la calidad de movimiento es muy buena, y la exigencia es la misma”. Son cuerpos sanos: entrenan diariamente, se entregan con confianza a nuevos desafíos y disfrutan del placer del movimiento. Kamien, en el umbral de la séptima década, resume: “Cuando bailamos, estamos en otra dimensión. Cuando bailamos, no tenemos edad”. ¡Chapeau!

“Pure dance – Buenos Aires had it dance Festival”, Silvia Gsell. Daily News, “La Nación” December 2002.

(…) We cannot stop mentioning the Kitch seal that Maria Jose Goldin gives to her works. She embraces dance from a different point of view, creating absurd characters and involving in all an imagination that lacks of conventionality. “Efecto Mariposa” performed in the playhouse “Ernesto Bianco”, Centro Cultural San Martin. All her fetishes characters were there in an interesting piece. Ingenuous characters who didn’t have an idea of their ridiculous appearance, extraordinary scenes: a procession with a statue of the Virgin, enormous wooden boxes as essential elements of the work and a singer brought out from the 70´s (…)

“Hurrah Chaos”, Fernando Barraza, Daily News “La Mañana”, Neuquen province Argentina, January 2003.

Alone nine wooden boxes upon the stage were enough for Pata de Ganso to untie Chaos over Amankay Playhouse Wednesday night (…) the candid intro with the sweet melodies of the violin played by Carlos Boccardo are the direct evocation of the beating wings of the butterfly. The climate achieved in those first instants is beautiful and the factor to count with Boccardo playing his violin on stage is a highly celebrating decision  (…) and the Chaos silently approaching, vibrating from the other side of the planet, wouldn’t take a long time to arouse into the dynamics and surprising performance of Pata de Ganso (…)

With a certain and explosive kick Laura Garofalo uncovers on stage from a wooden box, to recite the postulate of the butterfly effect while chaos begins to untie. 

A flamenco dancer (Gabriel Arango, dazzling) appears on stage, and his gypsy presence transforms into an almost frantic, broken dance, That will foretell a great deal of what will happen on stage during the next 60 minutes.

(…) In that unpredictable crash,the play begins From that moment is when it becomes explicit the long experience that Pata de Ganso has as a group.  The pictures of Chaos happening, already on incidental music cords (Boccardo amazing), already in electronic trails of jungle music, or in boleros, or chacareras, the group unfolds an intense brochure of images from the daily life of chaos: a funeral, an ephemeral weeding, a religious procession, two women drink tea singing naïf songs in another box, a man and a woman fight while a third world casino singer sings a bolero dress in a white suite (here another celebrating surprise: the inclusion alive of a kitsch character interpreted by Jorge Bourdieu).

All is possible in this dynamic esthetically beautiful interpretation of our daily chaos.

The end, super Kitsch, leaves a flavor to happiness that returns to surprise – this time not from the scenic thing, but from the explosive reaction of the public-. The chaos finishes with a contagious song that the audience celebrates singing. “Efecto Mariposa” finishes and calm returns. But, the esthetic enjoyment proposed by the work, the sensation of alert already remains impregnated and now We know that the butterfly will never stop beating at the other side of the planet…

“Festival Buenos Aires Danza Contemporánea – Amanece en la Ciudad”, Paola Motto, Revista de Artes Escénicas y Cultura, Octubre 2000

(...) Puesta en Abismo, como su título lo indica, transcurre en los límites: de la realidad y la ficción, de la tierra y un universo remoto, del caos y la perfección, de la risa y la tragedia (...) Las raíces de un árbol en descomposición y las palabras de la coreógrafa María José Goldín dieron estructura a una escena que deambula entre el grotesco, el absurdo y la farsa para terminar en un sitio desconocido, un lugar increíblemente extraño, de esos a los que la Compañía Pata de Ganso -fundada por Goldín hace varios años- nos tiene afortunadamente acostumbrados (...)

“Kali Yuga, la edad de los conflictos”, Silvina Szperling, Revista Funámbulos, Septiembre/Octubre 1999

(...) Otro aspecto llamativo es el claro trabajo grupal (...) una energía en común que hace que el espectador, aunque por momentos no sepa hacia donde vivará el trabajo, pueda descansar recostándose sobre ese lado comunitario. El clima que la compañía Pata de Ganso genera mediante la obra evoca la palabra “colectivo”, usada por los españoles para referirse a los grupos de trabajo.  Un colectivo que podría liderarnos hacia una tierra lejana, tal vez hacia las profundidades de la tierra o el océano, por medio de sus indagaciones acerca de los recovecos del alma y el cuerpo (...)

“La danza pasada por agua”, Silvia Gsell, Diario La Nación, Abril 1999

(...) la Corbeta Uruguay. El grupo Pata de Ganso, que dirige María José Goldín, se desplazó por todo el barco en escenas fragmentadas (...) en una obra donde hubo mucho de violencia y decadencia (...)

“El ser humano, al desnudo”, Silvia Gsell, Diario La Nación, Diciembre 1998

María José Goldín, que dirige la Compañía Pata de Ganso, tiene un lenguaje veraz, con tintes del teatro del absurdo, que sabe emplear en forma precisa para sus muy buenas ideas (...) Los intérpretes muestran al ser humano en sus facetas más ridículas. Al borde del grotesco, los personajes resultan tiernamente vulnerables. Son un muestrario de lo que vergonzosamente la mayoría esconde, aunque sea lo común y lo natural en todos. (...) El mensaje que intenta traducir la coreógrafa es hondo y visceral. Nada de intelectualismos. Por eso toca en directo tanto a la emoción como a la reflexión (...)

“María José Goldín : la felicidad de bailar”, Ana Durán, Suplemento Vía Libre del Diario La Nación, Octubre 1997

(...) la coreógrafa María José Goldín, una de las precursoras de la danza-teatro de nuestro país. Su espectáculo está compuesto por dos cuadros. El primero “Temperatura Emocional”, muestra a dos mujeres que se enfrentan agresivamente, con un tono que termina siendo paródico (...) El segundo cuadro “Hay Algo que Rompe la Piel”, es un estreno (...) En medio de un alocado ritmo cambiante aparece una serie de personajes que mueren y anuncian su muerte, que asisten al funeral o que se entrecruzan apasionadamente.

“Sigue buen ciclo de danza premiada”, Eduardo Vincent, Diario Ámbito Financiero, Marzo 1997

(...) La ironía y la mordacidad parecen haber guiado una vez más a María José Goldín en la realización de “Hay Algo que Rompe la Piel” para cuatro impávidas mujeres en búsquedas esotéricas. Muy buen trabajo de las intérpretes (...)

“Los Premiados, Ciclo organizado por la Secretaría de Cultura de la Nación”, Revista Balletin Dance, Marzo 1997

María José Goldín presentó un dúo que obtuvo medalla de oro en el último Festival Bento em Dança (Brasil): Temperatura Emocional (...) lo interpretaron con fuerza y empuje. La obra está cargada de efectos emocionales, hay violencia, un poco de locura y muchos gestos faciales (...)

“La danza de Los Premiados – Un ciclo que muestra valiosos experimentos en danza contemporánea”, Laura Falcoff, Diario Clarín, Febrero 1997

(...) María José Goldín con su Temperatura Emocional aborda un muy divertido dúo de mujeres con elementos del comic y del video clip, liviano y a la vez contundente (...)

“Buen ciclo de danza moderna – Los Premiados, reúne a talentosos coreógrafos de la nueva generación”, Eduardo Vincent, Diario Ámbito Financiero, Febrero 1997

(...) la música, esta vez de Fura dels Baus, conduce las peripecias de un dúo de atribuladas mujeres (...) en una satírica “Temperatura Emocional” salida del talento coreográfico de María José Goldín (...)

“Hacen falta más espacios independientes para la danza”,  entrevista de Ana Durán a María José Goldín, Revista Vea Más, Marzo 1996

Formada en muchas y variadas disciplinas (...), María José Goldín formó parte de la movida teatral de los ’80 y dejó testimonio de eso en la mítica “Pata de Ganso”, una revista de cultura under que dirigió por aquellos años (...) Desde chica inició un camino de investigación del movimiento, orientado en la búsqueda de un estilo propio (...)

“Nuevo Ciclo de Danza”, Revista Balletin Dance, Diciembre 1995

(...) una obra de María José Goldín creada en homenaje a Ana Itelman: Se Permanece en Silencio. Los protagonistas se expresan son el habla, añadiendo además el canto. Es una buena obra de danza teatro (...)

“Melodrama y humor negro en un brillante trabajo de María José Goldín & Compañía”, María Infante, Revista El Menú Artes & Letras, Diciembre 1994

Un recorrido por el laberinto del teatro-danza y las nuevas tendencias escénicas en Buenos Aires no puede dejar de abordar los trabajos y la trayectoria de María José Goldín (...) Este último trabajo (“Fragmentos...La historia de una Pasión”) constata su semejanza con el policial negro y el thriller psicológico. Las imágenes se suceden en un alucinante caleidoscopio en el que cada fragmento  da origen a un nuevo referente (...) El vestuario y la banda sonora acentúan el sesgo melodramático (...) Todo el elenco hace gala de sus conocimientos técnicos y artísticos al servicio de un trabajo riguroso y original, que pone en primer plano el talento de esta joven creadora argentina.

“Fragmentos de una Pasión”, Juan Carlos Aznaraz, Diario La Nación, Noviembre 1994

(...) una buena alternativa para acercarse al teatro y al varieté realizada por jóvenes talentos que buscan su lugar (...) La disyuntiva amor-odio se plantea en la obra con una artillería de recursos de impacto visual que confluyen en una narrativa que nada tiene de lineal (...) El universo de la imagen entabla su reino montado en una propuesta que invita a reflexionar sobre las consecuencias del abandono afectivo y tantos otros padecimientos amorosos (...) El mestizaje es el puente de abordaje técnico a los fragmentos que se despliegan con puestas coreográficas, voces y textos al servicio de la danza (...) Los límites del teatro y la danza parecen licuarse definitivamente en aras de una experiencia perceptual que no defrauda (...)

“Una colección de polaroids - Fragmentos...la historia de una Pasión”, Diario Página 12, Octubre 1994

Teatro de fin de siglo. (...) Fragmentos... el último trabajo de la Compañía Pata de Ganso de María José Goldín (...) podría inaugurar un género narrativo, híbrido resultante de la articulación del policial negro y el melodrama televisivo (rebozante de personajes estereotipados), pero al ritmo de una fotonovela (...) Pero la historia es lo de menos, lo más rico de la pieza son esas postales que la gente de Goldín dibuja y deforma grotescamente; el talento de extraer del imaginario colectivo personajes, vidas, actitudes tan ajenas como propias y reunirlas en una fotonovela que acentúa sus ridiculeces y miserias (...) solo queda al espectador el dejarse llevar por lo que le cuentan sin más (...) La antitécnica como forma de expresión por excelencia (que supone como condición primera el manejo de la técnica) y la absoluta libertad de incorporar cuanto elemento ayude a enriquecer el trabajo (...) ofrecen en conjunto, un espectáculo único que difícilmente pueda verse en otra sala de Buenos Aires (...)

“El lenguaje del cuerpo – María José Goldín, Varona y después”, Revista Vea Más, Septiembre 1993

(...) María José Goldín gestó Varona, una obra de teatro-danza que habla de la escritura del deseo en el cuerpo, de los rituales eróticos al modo de las hetairas (...)Con diez años de trayectoria dedicada al teatro-danza, María José Goldín sabe que goza de la libertad para expresarse como lo desee (...)

“Feministas al desnudo”, Máximo Soto, Diario Ámbito Finaciero, Agosto 1993

(...) Los vínculos paganos producen imágenes de perdurable belleza, como suelen ofrecer los cuerpos desnudos y las figuras de encuentro (...)

“El erotismo es puro teatro”, Diario Clarín, Julio 1993

(...) la pieza Varona, cuyo texto se basa en el deseo del cuerpo donde la trama deja traslucir rituales eróticos e imágenes que por encontrarse en el subconsciente no se expresan oralmente.

“Varonas de fin de siglo”, Carlos Polimeni, Diario Página 12, Abril 1993

Varona fue primero una obra de pequeño formato, que públicos diversos aplaudieron casi con sorpresa. Pero (...) el grupo Pata de Ganso, que dirige María José Goldín, se jugó y estrenó una versión larga, cuyo contenido dramático impactó a la concurrencia que lo vio (...) Varona es una sucesión de rituales eróticos es una estructura que intenta reflejar el deseo femenino y sus aparentes etapas de evolución (...)

“Imperdible”, Gabriela Borgna, Diario Página 12, Enero 1992

El breve trabajo que María José Goldín preparó para la feria Fragmentos de una Herótica. Con base en la Cármina Burana de Orff, (...) habla dela escritura del deseo en el cuerpo femenino. Estar atentos para cuando retornen (...)

 

 

La Reina, Secretos del Corazón (año 1990)

“La parodia y el cuestionamiento”, Jorge Dubatti, Cuadernos Getea, 1990

La Reina: Secretos del Corazón, espectáculo dirigido por María José Goldín, es uno de los ejemplos más definidos de lo que, dentro del sistema teatral emergente en la Argentina de los ochenta, se ha llamado “el teatro de la parodia y el cuestionamiento” (O. Pellettieri, Teatro Latinoamericano del Futuro) o también más frecuentemente “teatro joven”, teatro underground” o “teatro off Corrientes” (...)

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